Los ecologistas reciben mal la sentencia favorable a la ampliación del vertedero y anuncian acciones

La asociación Ecologistas en Acción ha acogido este martes como “un jarro de agua fría” la sentencia del Juzgado número 2 de lo Contencioso-Administrativo de Huelva que da la razón a la compañía Befesa en su recurso contra el Ayuntamiento de Nerva (Huelva) por la denegación de una licencia de obras para el recrecido del vaso de residuos peligrosos del vertedero nervense.

El vertedero de residuos  tóxicos

El vertedero de residuos tóxicos

Así lo ha puesto de manifiesto en declaraciones a Europa Press el portavoz de Ecologistas en Acción en la zona, Juan Romero, quien ha asegurado que con esta resolución judicial se confirma que “la Cuenca Minera se convierte en el retrete tóxico de la mitad de Europa” puesto que a la planta de Nerva llegan residuos de “Italia, Portugal o Gibraltar”, entre otros.

En este sentido, Romero ha señalado como “responsable” de esta situación a la empresa y a la Junta de Andalucía por otorgar la Autorización Ambiental Integrada (AAI) a la planta y ha lamentado que se contemple la ampliación del vertedero.

A su juicio, “la justicia no ha entrado nunca a valorar los malos olores, la cantidad de accidentes y derrame de residuos en la carreteras y nunca se han exigido responsabilidades por los vertidos al cauce del río Tinto de lixiviados por los propios trabajadores del vertedero”.

ESCRITO A VALDERAS

Por todo ello, ha anunciado que enviará un escrito al vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, para pedirle de forma expresa el cierre de estas instalaciones, al tiempo que ha criticado que la presidenta de la Junta, Susana Díaz, “ni siquiera contestara al escrito que le remitieron”. Así, confía en que “Valderas demuestre lo que predica” en materia medioambiental.

En esta misma línea, Romero ha apuntado que además van a llevar una queja a la Unión Europea puesto que el río Tinto es “un espacio protegido y de interés científico”, aunque ha asegurado que no tiene “esperanza” en que prospere la misma porque “ya acudimos a Europa con Greenpeace y archivaron el tema”.

De otro lado, ha añadido que presentarán otra queja ante el Defensor del Pueblo Andaluz y ha llamado a la ciudadanía de la Cuenca Minera a que “se rebele y se manifieste” al objeto de que “se pidan las responsabilidades que correspondan”.

Ecologistas en Acción pide a la presidenta de Andalucía que cierre el vertedero de Nerva

La asociación Ecologistas en Acción ha introducido por registro oficial un requerimiento a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en el que, entre otros puntos, reclama la clausura “definitiva” del vertedero de Nerva (Huelva), ello tras la reciente llegada de residuos en el marco de las labores de descontaminación de una zona industrial petroquímica abandonada de la empresa Sisas en Pioltello-Rodano (Milán), por cuyas irregularidades han sido detenidas seis personas en Italia.

El vertedero de residuos  tóxicos

El vertedero de residuos tóxicos

En el escrito, consultado por Europa Press, Ecologistas alerta sobre la falta de seguimiento y control del vertedero, que deriva en una situación “claramente irreversible” de contaminación de las aguas y suelos y de enfermedades. “Desde una perspectiva social, ambiental y sanitaria de la problemática”, el portavoz de la asociación en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, alude como principales asuntos de crítica a los vertidos al río Tinto y el depósito de residuos fuera del vaso del vertedero.

En cuanto al primer asunto, “la mayoría de los lixiviados y muchas de las aguas del vertedero van a parar al cauce del río, de interés científico por sus características físico-químicas, con mucho renombre y mucho prestigio”. Sin embargo, las continuadas denuncias de vertidos tóxicos han acabado siempre archivadas.

Por otra parte, “como se ha denunciado ya en muchísimas ocasiones también”, no hay depuradora de aguas residuales en ninguno de los municipios del entorno, por lo que se están vertiendo todos los detritus en el Tinto, con lo que terminan en la ciudad de Huelva, “creando un problema de salud pública y de medio ambiente”.

En segundo lugar, en el transporte de residuos desde los diversos puntos de procedencia de éstos ha habido “muchísimos” accidentes en la carretera, la mayoría de los cuales “terminan en las aguas que después consumimos y bebemos, que se utilizan para riego en los cultivos agrícolas y las explotaciones de naranjos y para consumo de la ganadería, sustento de muchas familias de pastores de la comarca”.

“Ello sin entrar en el debate del peligro que supone la entrada de estos residuos tóxicos por vía marítima a través del Puerto de Sevilla para el río Guadalquivir, porque si hubiera un accidente sería una catástrofe ambiental para Doñana, una de las más importantes joyas naturales de Andalucía, que además, como Patrimonio de la Humanidad, se encuentra en el punto de mira de actores nacionales e internacionales que trabajan en la defensa de sus amenazas y vulnerabilidades para su conservación”, recuerda Romero.

PIDEN ESTUDIO MÉDICO “INAPLAZABLE”

Por todo ello, además de la clausura, Ecologistas en Acción reclama como necesidad montar sistemas de depuradoras en los municipios y un sistema de control automático monitorizado; convocar y reactivar la comisión local de seguimiento y control del vertedero; un estudio independiente “inaplazable” de investigación médica de los factores de riesgo para la salud; y un plan de recolocación de los trabajadores del vertedero.

Respecto a la relación con los recientes acontecimientos de Italia, según la investigación llevada a cabo por Greenpeace la cantidad final de residuos trasladados hasta Nerva fue de 2,2 millones de toneladas de residuos no peligrosos y de 24.965,03 de residuos peligrosos.

De su lado, la empresa Befesa, que gestiona el vertedero, ha asegurado que gestionó en Nerva “solo una pequeña parte” de los residuos procedentes de Sisas, los cuales “fueron tratados según las normas establecidas en las directivas europeas sobre traslado transfronterizo de residuos, previa autorización de las autoridades medioambientales italianas y españolas”.